El nuevo Editor de vídeo de Windows 10 está tan por detrás de Windows Movie Maker que ahora entiendo por qué Microsoft lo esconde

En enero de 2017, Microsoft anunció que dejaba de dar soporte a Windows Movie Maker, el emblemático editor de vídeo sencillo que no actualizaba desde 2012. La que fuera una de las grandes herramientas integradas de Windows XP, y protagonista del pack Windows Live Essentials, decía así adiós tras cinco agónicos años.

Windows 10 nunca lo incluyó de serie, pero Microsoft permitía descargarlo e instalarlo desde sus servidores, hasta que dejó decidió darle una silenciosa despedida. Todo parecía encaminado a que en Redmond desarrollaran un verdadero y digno sucesor de Movie Maker, como decía Windows Central en 2016.

Sin embargo, cuatro años y tres meses después, y casi tras seis años de Windows 10, eso no ha ocurrido y el usuario que quiere editar desde el sistema un vídeo de manera básica, pero de la forma en que lo hacía antes, ya no puede. Sí puedes descargar Windows Movie Maker e instalarlo, como te contamos aquí.

Windows Movie Maker tiene un desconocido “sucesor” en Windows 10

A medida que gracias a los smartphones hemos ido haciendo más y mejores vídeos, tendría sentido que las herramientas preinstaladas o integradas para editarlos en los sistemas operativos hubieran mejorado en consonancia. Eso ha sido así en Android, con Google Fotos, o en iOS, con Fotos e iMovie. Sin embargo, tanto en macOS, donde iMovie fue perdiendo funciones, como en Windows 10, donde vamos a ver cómo se ha perdido mucho más, los usuarios están más huérfanos de mejoras.

En 2017, al decir adiós, Windows Movie Maker se sentía una aplicación de edición de vídeo anticuada porque, más allá de no haberse actualizado en cinco años, seguía con la estética vieja. Sin embargo, es la herramienta que muchos usuarios comenzaron a utilizar años y años antes, y se seguía instalando. A día de hoy el sistema ofrece una alternativa tan pobre (y desconocida) con Fotos / Editor de Vídeo, que veamos lo que pasó con las búsquedas de Movie Maker durante abril de 2020, en pleno confinamiento:

Al haber eliminado las descargas oficiales de Windows Movie Maker, cuando hubo que hacer mucha edición de vídeo doméstica (vídeos recopilatorios de felicitaciones de cumpleaños de la gente que estaba encerrada en casa, servidor envió como cuatro), la gente quiso recurrir a Movie Maker como apuesta segura. Porque el Editor de Vídeo de Windows 10, integrado en Fotos es tan desconocido como incompleto, por mucho que Microsoft lo recomiende así:

“Windows 10 incluye el editor de vídeo, un conjunto completo de herramientas de creación y edición de vídeos que indican la historia con música, texto, movimiento y efectos en 3D. El editor de vídeo es el sucesor de Movie Maker en Windows 10, con un enfoque en herramientas creativas fáciles de usar que le permiten contar su historia”.

Editor de vídeo (Fotos) está muy lejos de lo que fue Windows Movie Maker

Las posibilidades de Fotos/Editor de Vídeo en Windows 10 son ínfimas al pretender hacer lo mismo que en Movie Maker. Modernidad, sí, pero predeterminada.

Sabiendo que Microsoft proponía Fotos/Editor de Vídeo como alternativa, le propuse a mi pareja que la usara cuando me preguntó cómo podía instalar Windows Movie Maker, de la que era “usuaria avanzada”. Y mi recomendación no pudo ser peor. Desde el primer momento se sintió no solo incómoda, como es normal al cambiar la herramienta con la que has trabajado años y años, sino huérfana de funciones y rodeada de limitaciones.

Rápidamente vio que la edición de texto en Fotos y Editor de vídeo es limitadísima, tanto a nivel de disponibilidad de fuentes como de flexibilidad. Hay una lista de fuentes predeterminada, de la que no se puede salir. Con ellas no se puede cambiar de estilo, ni colocar texto eliminando el estilo de plantillas que llevan integradas.

El Editor de Vídeo de Windows 10 ha abrazado muy bien la era de los filtros y la edición rápida, pero se ha olvidado de casi todo lo demás

Sencillamente es eso, han convertido la personalización en algo muy limitado, abrazando la era de las plantillas sin permitir cambiar nada. Y te sientes limitado. El estilo “aventura”, por ejemplo, es naranja, y no permite cambiar de color, que vendría muy bien para encajar mejor con fondos de colores que le peguen más.

Lo único que se puede cambiar en texto es la ubicación en el apartado “Diseño”, pero con ubicaciones predeterminadas. También el estilo, pero al tocar el “Movimiento”, lo único que alteras son las animaciones de las imágenes de fondo, no transiciones de texto. En ese sentido, puedes elegir tiempo de cada imagen en el vídeo, pero no tiempo del texto acompañando a esa imagen.

Solo hay que ver esta imagen de Movie Maker para ver toda la flexibilidad que aportaba pese a sus limitaciones de editor básico.

En contraste con todo esto, Movie Maker se siente mucho más flexible y menos “Instagram” en el sentido de no estar tan basado en modificaciones predeterminadas. En el texto, puedes usar las fuentes del sistema, cambiar tamaño, elegir el sitio exacto donde quieres el texto, etc. Todo es menos estético y moderno que las plantillas de Fotos/Editor vídeo, pero la estética la eliges tú y se agradecen las posibilidades del cambio a negrita, cursiva, color de los contornos, etc.

Además, introduciendo texto con cierto estilo, podíamos copiarlo para otra diapositiva, de forma que es fácil mantener homogeneidad entre fotos y texto. Además, se puede elegir la animación de la foto de forma independiente al tipo de entrada del texto en la imagen.

Grabar narración en Windows Movie Maker era cómodo y no obligaba a salir de la aplicación.

Respecto a otras funciones, por poner más ejemplos, en Movie Maker podemos grabar audio narrar directamente en la aplicación, sin tener que usar audio externo, o tomar vídeo de la webcam, cosa que no hemos visto posible en el nuevo editor.

Así permitía Movie Maker exportar a YouTube y otras plataformas

Además, en esta era de las redes sociales, el Editor de Vídeo en Windows no permite compartir en plataformas como YouTube, Vimeo, Facebook, etc, sino que solamente permite exportar. De nuevo, en contraste, Movie Maker en 2012 podía hacer todo eso además de dejarnos seleccionar resolución para exportar en local.


La noticia

El nuevo Editor de vídeo de Windows 10 está tan por detrás de Windows Movie Maker que ahora entiendo por qué Microsoft lo esconde

fue publicada originalmente en

Genbeta

por
Antonio Sabán

.